Aunque lo intente, no puedo dejar de volver.
Este mundo me dio mil cosas que jamás me quitaré de encima, ni buscaría hacerlo.
Pero aún así, me aparto. Como si apartara mi mano de mi cuerpo, y en un tiempo dejara de usarla. Eso me hace a veces dejar de sentirla. Hasta que, de repente, recuerdo que está ahí. Recuerdo lo que hice o no con esa mano, y la uso. Y la dejo en su lugar.
Pero siempre vuelvo a usarla.
Con menos frecuencia, pero la frecuencia no es importante.
Lo importante es estar por siempre ligado a este pedazo de existencia que nunca negaría.
Nunca y siempre, conceptos generalizadores. Nunca lo dejaré, siempre volveré.
Volver…
1 comentario:
Yo tengo un problema muy similar que es ocasionado más bien de agotamiento creativo, que no es tal, pero que resurge por otros lados. También porque subconcientemente (concientemente también, pero a lo conciente lo puedo tapar) creo que el blog ya me dió todo lo que podía esperar de él y más.
Otro tema es que no siento que haya un ida y vuelta, antes por lo menos tenía una clara nocion de lo que despertaba lo que escribía en la gente, hoy en día eso ha bajado bastante, por mi culpa solamente ya que no mantengo ningún tipo de criterio y actualizo cuando me pinta, pero es una dicotomía huevo gallina en la que no quiero hacer el trabajo necesario para volver a eso.
pero bueno, tampoco quiero abandonarlo.
no se.
Publicar un comentario